Loanny Picado

Desde aquel lamentable accidente cuando tenía 13 años de edad, Guillermo Pérez ha hecho un viaje en su silla de ruedas. El que esté privado de volver a caminar no le causó depresión, con la ayuda de su madre salió adelante, pero quizás lo que más le impulsó a continuar fue que encontró en el baloncesto su escape para superar las adversidades.

Desde hace más de 15 años, Pérez ha consolidado una vida deportiva destacada en el baloncesto en silla de ruedas. A Finales de la década de los 80 empezó a jugar en las ligas nacionales y formó parte de la selección hasta hace pocos años.

Ahora Pérez es el actual entrenador de la Selección de Nicaragua, a quienes ha llevado invictos hasta las semifinales en estos II Juegos Paracentroamericanos Managua 2018. “Desde hace tres meses hemos entrenado fuertemente, y allí están los resultados. Fueron sesiones de entrenamiento muy duras, correr 8 kilómetros diarios. El equipo ha tenido mucha disciplina”, explica Pérez.

Para Guillermo el secreto del excelente rendimiento de la selección pinolera es la dedicación que le han depositado los jugadores a las prácticas diarias en el Parque Luis Alfonso Velásquez. “Creo que todos los jugadores de la selección han hecho un gran trabajo. Para estos Paracentroamericanos han demostrado mucho coraje para sacar los partidos victoriosos”, señala Pérez.

Fuera de la cancha de baloncesto, Pérez ha consagrado una vida a plenitud. Casado y con ocho hijos, este guerrero sobre ruedas es otro ejemplo de superación y que, a pesar de las situaciones difíciles, uno debe levantarse con valentía y seguir adelante.