Maribel Centeno

Oliver David Rocha nació con una visión mínima, pero esta limitación no le detiene para ser un atleta de oro. Cuando tenía 14 años decidió jugar Goalball y ahora está en la selección nacional que representa al país de Nicaragua en los II Juegos Paracentroamericanos.

Cuando estaba en quinto año de secundaria, Rocha soñaba con estudiar en la universidad, pero su profesora de matemáticas le dijo que no podría lograrlo por los exámenes de admisión y por su visión mínima que está en la categoría V1.

Sin embargo, esto tampoco lo detuvo, le pagó a un profesor clases extra y el examen lo hizo de forma oral y en el sistema braille, logrando clasificar en su primera opción. Actualmente cursa el tercer año de Comunicación para el Desarrollo con excelencia académica tiene un 94 por ciento de promedio.

A sus 22 años de edad, entrena todos los días de 2:00 a 4:00 de la tarde viven el barrio Memorial Sandino, se transporta en bus o en taxi, asiste a clases en la UNAN y es padre de un bebé de 4 meses.

Como deportista pertenece al equipo nacional desde hace 8 años y en el 2005 junto a sus compañeros se coronaron campeones ganando medalla de oro en los Primeros Juegos Paracentroamericanos realizados en Costa Rica. Ahora tienen el reto de mantener la supremacía en la región.

“Nosotros como equipo somos uno solo. Cuando comienza el partido en la cancha los tres que están adentro saben dónde está cada uno y eso te da seguridad saber que quien está a tu lado cuida su área y te cuida a vos”, explica.

Oliver se siente bendecido y afirma que todo lo que ha logrado con la bendición de Dios y el apoyo de su familia, sus amigos y se siente orgulloso de que todos creen en él.

“Cuando voy a clases las grabo, si tengo que ir a un salón y no conozco mis compañeros me llevan, luego cuando llego a mi casa las trascribo en una maquina braille hago un esquema de ideas y luego estudio con ese resumen y los exámenes. Sólo me queda un sueño por alcanzar convertirme en cronista deportivo”, finaliza.