Loanny Picado

La vida del costarricense José Jiménez es la representación del sacrificio y esfuerzo para salir adelante. Su vida tuvo un cambio rotundo, luego que tuviera un fatídico accidente, tras caer de un tercer edificio que lo dejó privado de caminar.

Superar la nueva situación y lo que tenía que enfrentar no fue fácil de superar. Jiménez explica que los recursos eran escasos para las terapias, incluso para obtener la silla de ruedas. En ese momento cuando sentía que la vida le dio un mal golpe, su madre estaba allí para alentarlo y darle las fuerzas para continuar adelante.

“Mi madre ha sido todo en mi vida, es la que me sacó adelante, pero lastimosamente ya falleció y eso dejo un vacío muy grande”, admite. Jiménez es una de las figuras más importantes en el deporte Paralímpico en Costa Rica. Fue seleccionado para ir a los pasados Juegos Paralímpicos en Río 2016, una experiencia enriquecedora que lo fortaleció física y psicológicamente.

“Mi carrera ha sido difícil desde que empecé, ahora tengo más apoyo, y verme en un evento como los Paralímpicos fue como llegar a la cúspide mi carrera, y representar con mucho orgullo a mi país”, dice.

Para Jiménez el estar en una silla de ruedas no lo desanima, esta se ha convertido en su mejor aliada y encontró la manera para encontrar su lado deportivo de la vida. Actualmente vive en Heredia, pero confiesa ser fanático del club de la liga deportiva Alajuelense.

En estos juegos Deportivos Paracentroamericanos Managua 2018, José se consagró con tres medallas de oro en la categoría T54. Sin duda alguna regresa a casa con las manos llenas para darle gloria a su país. “Tenemos que tener Fe. Es importante el apoyo de tu familia, amigos, en mi caso mi madre, que en paz descanse. Ahora cuando compito sé que desde el cielo me está alentando como siempre lo hizo”, expresa.